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lunes, 4 de septiembre de 2017

LA LENGUA EL ARMA MAS VENENOSA, "EL QUE REFRENA SUS LABIOS ES PRUDENTE"

LA LENGUA EL ARMA MAS VENENOSA, "EL QUE REFRENA SUS LABIOS ES PRUDENTE"

Amados hermanos en la dispersión, hoy tocaremos el tema de la legua como mayor vehículo promotora del pecado. La Palabra de YAHWEH nos habla y advierte sobre el peligro de la lengua. En las muchas palabras no hay ausencia de pecado. Es muy importante que como hijos de YAHWEH, controlemos nuestra lengua ya que, con ella tenemos el poder de edificar o de hacer daño.

Todo lo que salga de nuestros labios debe ser para edificación de los que nos oyen, una persona que es gobernada por su lengua, que es incapaz de controlar ese miembro, puede llegar a padecer muchos problemas debido a su falta de control. La lengua es un miembro pequeño pero capaz de encender un gran y devastador fuego, y es el miembro del cuerpo con el que más daño se puede hacer, no el físico, que es muy doloroso, sino el daño de los sentimientos, aún más doloroso y más difícil de sanar.

Es importante que estemos purificándonos cada día para YAHWEH, reconociendo que si tenemos problemas con la lengua (o algunas otras áreas de nuestras vidas), poniendo a los pies de su trono y dejándole a YAHWEH en YAHOSHEA el control de toda situación que hayamos querido controlar por nosotros mismos. Como hijos de YAHWEH debemos anhelar servir  a YAHWEH con obediencia y santidad, no sólo llevando los pensamientos cautivos a la obediencia al  YAHWEH sino presentando todos nuestros miembros delante de Él para que los santifique y sean para glorificarle a Él.

Proverbios 10:19
En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente.

Proverbios 17:28
Aun el necio, cuando calla, es contado por sabio; El que cierra sus labios es entendido.

Proverbios 18:21
La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.

Efesios 4:29
Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.

Colosenses 3:8
Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.

SANTIAGO 3:5,10
5 Así también, la lengua es un miembro pequeño, y se gloria de grandes cosas. He aquí, un pequeño fuego ¡cuán grande bosque enciende! 6 Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Así la lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, é inflama la rueda de la creación, y es inflamada del infierno. 7 Porque toda naturaleza de bestias, y de aves, y de serpientes, y de seres de la mar, se doma y es domada de la naturaleza humana: 8 Pero ningún hombre puede domar la lengua, que es un mal que no puede ser refrenado; llena de veneno mortal. 9 Con ella bendecimos al Elohe y Padre, y con ella maldecimos á los hombres, los cuales son hechos á la semejanza de YAHWEH. 10 De una misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, no conviene que estas cosas sean así hechas.

Salmos 34:13
Guarda tu lengua del mal, Y tus labios de hablar engaño.

Salmos 39:1
Atenderé a mis caminos, Para no pecar con mi lengua; Guardaré mi boca con freno...

Romanos 6:13
ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a YAHWEH como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a YAHWEH como instrumentos de justicia.

Un creyente que no controla su lengua está expuesta a decir cosas que podrian contristar al Espíritu de Santidad, y si el Espíritu de YAHWEH se aparta de la vida del creyente, también se apartan el gozo, la paciencia, y muchos más frutos, quedando esa persona expuesta al peligro del enfriamiento espiritual y a su fracaso en la carrera de la Fé.

Pero YAHWEH no quiere que por culpa de no controlar un miembro, todo nuestro cuerpo sufra las consecuencias

Mateo 5:29
Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al Sheol...

YAHWEH nos manda que dejemos de intentar controlar con nuestras fuerzas ese miembro que nos hace pecar, quiere que se lo demos a Él, que no nos importe "perderlo", que "perdamos" el control sobre ese miembro y se lo demos a Él,

YAHWEH va a permitirte en un futuro que seas probado nuevamente en esa área para que puedas ver por ti mismo que Él ya te ha solucionado el problema y cuando antes fallabas usando ese miembro como instrumento de iniquidad, ahora lo usas para glorificar a YAHWEH y dar un testimonio vivo de que sólo YAHWEH puede cambiar aquello que el hombre en sus propios esfuerzos no puede.

Salmos 35:28
Y mi lengua hablará de tu justicia y de tu alabanza todo el día.

Salmos 19:14
Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, Oh YAHWEH, roca mía, y redentor mío.

En el mundo de hoy, somos víctimas de muchos que utilizan la lengua como una espada aguda. A medida que los medios de información y las personas en general se dedican mas a este pasatiempo, el mal uso de la lengua parece agregar intrigas y destrucción. En el idioma corriente esta actividad destructiva se conoce como critica negativa con la intención de hacer daño.

Mucha gente practica este comportamiento, que se ha hecho popular, criticando a sus vecinos, a los miembros de su familia, a los servidores públicos, a la comunidad, al país. Es alarmante también observar cuan a menudo los hijos critican a sus padres y los padres critican a sus hijos.

Algunos creen que la única forma de desquitarse, de obtener atención, de llevar ventaja o de ganar es la de criticar negativamente a los demás. Este tipo de comportamiento no es nunca apropiado. Muchas veces el carácter y la reputación, y casi siempre la auto estima, se destruyen bajo los golpes de esta practica maligna.

“Si no tienes nada bueno que decir de una persona o cosa, no digas nada.” ¡Cuanto nos hemos alejado de esa simple enseñanza! Tanto, que a menudo nos encontramos metidos en la costumbre de criticar.

Aun cuando los informes y rumores correspondientes a la deshonestidad y al mal comportamiento de otros siempre están disponibles y aquellos que desean herir, criticar o dañar los pueden utilizar como munición, sin embargo Mashiah no hace mención en.

Yahanan  - Juan 8:7
7 Y como insistieran en preguntarle, se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.

Las conversaciones desagradables están siempre al alcance de la mano para los que deseen promover lo miserable y sucio. Entre nosotros no hay nadie que sea perfecto; todos tenemos fallas que no son muy difíciles de detectar, especialmente si ese es el propósito.

En el seno familiar, debemos volver al principio básico de reconocer lo bueno y lo digno de alabanza en los que nos rodean. Se debe poner primero la importancia de la comunicación y las enseñanzas sanas, pero jamas como una oportunidad para criticar a otros miembros de la familia, a los vecinos, autoridades. La lealtad familiar aumentará si reforzamos lo bueno y lo positivo y refrenamos nuestros pensamientos negativos tratando de encontrar en los demás todo lo que sea digno de alabanza.

Siempre habrá personas que se inclinen a criticarnos o criticar a otros, pero no podemos permitir que una critica maligna logre destruirnos ni deteriorar nuestro desarrollo personal ni nuestro progreso hacia el bien.

Yahoshea, el hijo de YAHWEH fue el único perfecto aquí en la tierra, nos enseñó por medio de su ejemplo a no decir nada o a guardar silencio en los momentos difíciles de nuestra vida, en vez de malgastar tiempo y energías en criticar, cualesquiera fueran los propósitos.

¿¿Cuál es el antídoto para esta critica negativa que hiere sentimientos, humilla a las personas, destruye amistades y menoscaba la propia estima? Esa critica debe reemplazarse con caridad, amor.

La caridad quizás sea, en muchos sentidos, una palabra que se interpreta mal. A menudo, equiparamos el concepto de la caridad con visitar a un enfermo, llevarle comida a algún necesitado, o compartir lo que nos sobra con aquellos que son menos afortunados. Sin embargo, la verdadera caridad es mucho, mucho mas.

La caridad verdadera no es algo que se da; es algo que se adquiere y que llega a formar parte de nuestro ser; y cuando la virtud de la caridad se graba en nuestro corazón, nunca mas volvemos a ser los mismos. Esto hace que el sólo pensar en la critica sea repulsivo.

La caridad es aceptar las diferencias, debilidades y faltas de los demás; es tener paciencia con alguien que nos haya fallado; es resistir el impulso de sentirnos ofendidos cuando alguien no hace las cosas de la manera en que nos hubiera gustado. La caridad es rehusar aprovecharnos de las debilidades de otros y estar dispuestos a perdonar a alguien que nos haya herido. La caridad es esperar lo mejor de los demás.

Hermanos no tenemos porque recibir criticas, ni que nos señale los errores que hayamos cometido ni las imperfecciones que tengamos. Por lo general, casi todos estamos ya al tanto de nuestras debilidades. Lo que necesitamos todos es una familia, amigos y hermanos que nos apoyen, que tengan la paciencia de enseñarnos, que tengan confianza en nosotros y que crean que estamos tratando de hacer lo mejor que podemos, a pesar de nuestras debilidades. ¿Qué ha pasado con la costumbre de acallar nuestra opinión desfavorable de otras personas? ¿Por que no hemos de esperar que los demás tengan éxito y progresen? ¿Por que no hemos de alentarnos los unos a los otros?

No es de extrañar en absoluto que una de las tácticas del adversario en los últimos días sea fomentar el odio entre los hijos de los hombres. A el le complace ver que nos critiquemos unos a otros, que nos burlemos o nos aprovechemos de las faltas que vemos en nuestros conocidos y que en general nos molestemos mutuamente.

Consideremos en forma mas especifica el mensaje de Yahoshea 

Matiyau - Mateo 5:24-44
24 Deja allí tu presente delante del altar, y vete, vuelve primero en amistad con tu hermano, y entonces ven y ofrece tu presente.
25 Concíliate con tu adversario presto, entre tanto que estás con él en el camino; porque no acontezca que el adversario te entregue al juez, y el juez te entregue al alguacil, y seas echado en prisión. 26 De cierto te digo, que no saldrás de allí, hasta que pagues el último cuadrante. 27 Oísteis que fué dicho: No adulterarás: 28 Mas yo os digo, que cualquiera que mira á una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
29 Por tanto, si tu ojo derecho te fuere ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al fuego.
30 Y si tu mano derecha te fuere ocasión de caer, córtala, y échala de ti: que mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea echado al fuego 31 También fué dicho: Cualquiera que repudiare á su mujer, déle carta de divorcio: 32 Mas yo os digo, que el que repudiare á su mujer, fuera de causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casare con la repudiada, comete adulterio. 33 Además habéis oído que fué dicho á los antiguos: No te perjurarás; mas pagarás al Señor tus juramentos. 34 Mas yo os digo: No juréis en ninguna manera: ni por el cielo, porque es el trono de YAHWEH; 35 Ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Yahushalaim, porque es la ciudad del gran Rey. 36 Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer un cabello blanco ó negro. 37 Mas sea vuestro hablar: Sí, sí; No, no; porque lo que es más de esto, de mal procede. 38 Oísteis que fué dicho á los antiguos: Ojo por ojo, y diente por diente. 39 Mas yo os digo: No resistáis al mal; antes á cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra, vuélvele también la otra; 40 Y al que quisiere ponerte á pleito y tomarte tu ropa, déjale también la capa; 41 Y á cualquiera que te cargare por una milla, ve con él dos. 42 Al que te pidiere, dale; y al que quisiere tomar de ti prestado, no se lo rehuses. 43 Oísteis que fué dicho: Amarás á tu prójimo, y aborrecerás á tu enemigo. 44 Mas yo os digo: Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen;

Seamos de los que nutren y edifican. Seamos de los que tienen un corazón comprensible y perdonan, de los que buscan lo mejor en los demás. Dejemos a las personas mejor de lo que las encontramos. Seamos justos con vuestros competidores, ya sea en negocios, deportes o en cualquier otro aspecto. No nos  dejemos atraer por las charlatanerías de la actualidad tratando de “ganar” por medio de la intimidación de la reputación de otra persona. Extendamos la mano a los que están afligidos, solitarios o cargados.

Miremos el corazón de los demás y sintamos juntos con ellos, los problemas que cada uno de nosotros tiene que enfrentar, creo que nos trataríamos mucho mejor los unos a los otros, con mas amor, paciencia, tolerancia e interés.

Si el adversario puede influir en nosotros para que nos ataquemos mutuamente, para que nos busquemos las faltas, nos critiquemos y nos menos cabemos, para que nos juzguemos, nos humillemos y nos hagamos el uno al otro víctima del sarcasmo, habrá ganado la mitad de la batalla. ¿Por que? Porque aun cuando esta clase de conducta quizás no se equipare con la de caer en pecados graves, en cambio sirve para anularnos espiritualmente. El Espíritu de YAHWEH no puede morar donde haya disputa, juicios, contención ni ninguna clase de critica maligna.

Cuando de verdad nos convertimos a Yahoshea ha mashiah, cuando nos comprometemos con El, nuestra atención se torna hacia el bienestar de nuestros semejantes, y nuestro trato con los demás se va llenando cada vez mas de paciencia, bondad, amable aceptación y un  anhelo de tener sobre ellos una influencia positiva. Ese es el principio de la verdadera conversión.

Abrámonos los brazos unos a otros, aceptémonos por ser quienes somos, demos por sentado que cada uno esta haciendo todo lo que puede, y busquemos las maneras de dejar buenos mensajes de afecto y aliento, en vez de ser destructores con la critica.













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